Asesoría financiera independiente · Buenos Aires

El criterio también es un activo.

Meridiano asesora a personas, familias y empresas en la administración de su patrimonio. Hablamos del riesgo con la misma claridad con la que hablamos del rendimiento, y ponemos cada decisión por escrito.

Administrar un patrimonio es administrar incertidumbre. Por eso medimos cada riesgo antes de proponerlo, documentamos cada decisión y cobramos únicamente por nuestro consejo. Nuestros ingresos provienen de los honorarios de nuestros clientes y de nadie más: esa es toda la estructura de incentivos de esta firma.

Meridiano · Asesoría financiera y patrimonial · Retiro

Qué hacemos

Cuatro frentes, un mismo método.

Cada mandato empieza con un diagnóstico y termina en un documento: qué se propone, qué riesgo implica y cómo se va a medir. Los honorarios se acuerdan por escrito antes de empezar.

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Carteras de inversión

Diseñamos y supervisamos carteras a la medida de cada objetivo: liquidez, renta o crecimiento de largo plazo. Trabajamos con instrumentos locales y del exterior, elegidos por costo, calidad y transparencia, nunca por moda.

Cada trimestre entregamos una revisión por escrito que explica qué funcionó, qué no funcionó y qué se ajusta. El cliente conserva la custodia de sus activos en todo momento.

Para quiénPersonas y familias con capital financiero que buscan orden, método y una segunda opinión permanente.

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Cobertura cambiaria

En Argentina, la moneda es una decisión en sí misma. Analizamos la exposición real de cada cliente al peso y al dólar según sus ingresos, sus gastos y sus compromisos futuros.

A partir de ese mapa proponemos coberturas concretas: instrumentos atados al tipo de cambio, dolarización de excedentes, calendarios de conversión. El objetivo es proteger poder de compra con reglas definidas de antemano.

Para quiénQuienes cobran, gastan o deben en más de una moneda y quieren dejar de decidir por impulso.

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Planificación patrimonial

Ordenamos el patrimonio completo: cuentas, inmuebles, participaciones societarias, seguros. Pensamos la sucesión con tiempo y documentamos cada estructura para que resista preguntas, años y cambios de contexto.

Coordinamos el trabajo con los contadores y escribanos de confianza del cliente. Un patrimonio ordenado se transmite mejor y se discute menos.

Para quiénFamilias que quieren decidir hoy, con calma, lo que de otro modo se decidiría tarde y bajo presión.

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Tesorería para empresas

Acompañamos a pymes y empresas familiares en el manejo de sus excedentes: colocaciones de corto plazo, cobertura de importaciones y exportaciones, y una política de caja escrita y aprobada por el directorio.

Entregamos reportes mensuales que un directorio puede leer en diez minutos, con los supuestos a la vista y los riesgos en la primera página.

Para quiénEmpresas cuya tesorería creció más rápido que sus procesos para administrarla.

Ningún mandato comienza en la primera reunión. Antes de aceptar un cliente evaluamos si podemos serle genuinamente útiles; cuando la respuesta es negativa, lo decimos y, si podemos, recomendamos a quién consultar.

Cómo pensamos

Tres ideas ordenan cada decisión.

Son pocas a propósito. Un criterio que necesita veinte principios todavía no encontró los tres que importan.

Primero

El riesgo, antes que el rendimiento

Antes de proyectar cuánto puede ganar una cartera, definimos cuánto puede perder y en qué escenario. Ese número va por escrito en cada propuesta. Si una pérdida posible resulta intolerable para el cliente, la inversión queda descartada, por atractiva que parezca.

Segundo

Horizonte largo

Trabajamos con planes de años y los revisamos con calma. Evitamos decidir bajo el ruido de la semana: la cartera se mueve cuando cambia el plan, y el plan cambia pocas veces. La paciencia, bien administrada, es la ventaja más barata que existe.

Tercero

Sin conflictos de interés

Cobramos honorarios acordados por escrito con cada cliente. No recibimos comisiones de bancos, fondos ni emisores por recomendar sus productos. Cuando un instrumento paga retrocesiones, se devuelven al cliente o se descuentan de nuestros honorarios.

Si alguna vez le proponemos algo que contradiga estas tres ideas, tiene derecho a recordárnoslo. Está invitado a hacerlo.

La firma

Escala humana, memoria larga.

Meridiano es un estudio deliberadamente chico. Cada cliente conoce a las personas que siguen su cartera, y ninguna decisión pasa por un mostrador.

Sala de reuniones con mesa de nogal y sillones de cuero frente a un ventanal con la ciudad iluminada de noche
La sala donde se decide despacio
Un piso en Retiro, sin apuro.

Las reuniones duran lo que tienen que durar. Preferimos pocas carteras seguidas de cerca antes que muchas miradas de lejos, y agendamos con espacio suficiente para pensar entre una conversación y la siguiente.

Pasillo de boiserie oscura con apliques de bronce encendidos y piso de mármol
Torre de oficinas vista desde abajo al atardecer, con algunas ventanas iluminadas

Independencia

Nuestra independencia tiene una definición precisa.

La totalidad de los ingresos de Meridiano proviene de los honorarios que pagan nuestros clientes. La firma pertenece a quienes trabajan en ella, sin participación de bancos, aseguradoras ni administradoras de fondos.

Esa estructura se sostiene con reglas simples que cualquier cliente puede verificar:

  • Custodia siempre del cliente. Meridiano jamás recibe ni administra fondos en cuentas propias: el dinero permanece a nombre del cliente en entidades reguladas.
  • Comité de inversiones quincenal. Ninguna recomendación sale de una sola cabeza; las decisiones se debaten y quedan asentadas en actas.
  • Un asesor de referencia. Cada cliente sabe quién sigue su situación y puede llamarlo directamente, sin conmutador de por medio.
"Preferimos un buen no a tiempo antes que un sí apurado."
Regla de la casa, vigente desde la primera reunión

Transparencia

Lo que conviene saber antes de empezar.

Estas advertencias suelen ir en letra chica. Acá van en el cuerpo del sitio, porque forman parte del consejo.

Pluma estilográfica con detalles dorados apoyada sobre un cuaderno de cuero azul
Todo lo que proponemos queda firmado. También los riesgos.
  • i

    La asesoría no garantiza rendimientos

    Ningún asesor serio puede prometer un resultado. El rendimiento pasado de un instrumento o de una cartera no asegura su comportamiento futuro. Desconfíe de quien le asegure lo contrario, incluso si algún día fuéramos nosotros.

  • ii

    Todo instrumento implica riesgo

    Invertir supone la posibilidad de perder parte del capital, y en ciertos instrumentos, su totalidad. Antes de cualquier decisión, cada cliente recibe por escrito los riesgos, los costos y los supuestos de la propuesta, en un lenguaje que se entiende sin diccionario.

  • iii

    Este sitio informa, nada más

    El contenido de estas páginas es de carácter general. La información aquí publicada no constituye una recomendación de inversión, una oferta de valores ni un consejo legal o impositivo. Toda recomendación real exige conocer antes su situación particular.

  • iv

    Los honorarios se conocen antes

    Nuestra remuneración se acuerda por escrito en la carta de compromiso, antes de comenzar el trabajo. Si en algún momento un costo cambia, se informa y se vuelve a firmar. Sin sorpresas en el extracto.

Si después de leer esta sección decide no invertir, la consideramos igualmente un buen resultado: significa que la información cumplió su función.

Contacto

Empiece por una conversación, sin costo ni compromiso.

La reunión inicial sirve para conocer su situación, contarle cómo trabajamos y decidir con calma si tiene sentido avanzar. Escríbanos por WhatsApp y coordinamos día y horario, en nuestras oficinas o por videollamada.

Coordinar reunión por WhatsApp

Horarios Lunes a viernes, de 9 a 18 h
Dirección Av. Leandro N. Alem 800, Retiro, CABA
Modalidad Presencial o por videollamada, con cita previa
Correo contacto@meridiano.ar

Si su consulta es por tesorería de empresas, indíquelo en el mensaje: esas reuniones incluyen a más de una persona de nuestro equipo y conviene agendarlas con algunos días de anticipación.

Dos pocillos de café sobre una mesada de mármol frente a un ventanal, con la ciudad al amanecer de fondo